"Si no grito, me colisiona": una potente lancha a punto de arrollar a un kayak en S'Estaca
Un pescador en kayak denuncia la temeraria maniobra de una lancha deportiva de gran eslora que estuvo a punto de colisionar con su embarcación en S'Estaca, Valldemossa, reabriendo el debate sobre la seguridad náutica.
Las aguas de S'Estaca, en Valldemossa, han sido el escenario de un angustioso incidente que podría haber terminado en una auténtica tragedia. El kayakista Carlos Surer, que se encontraba pescando tranquilamente en la zona, ha denunciado la temeraria maniobra de una lancha deportiva de gran eslora que pasó a escasos metros de su embarcación, poniendo en grave riesgo su integridad física.
Según el testimonio del propio afectado, el piloto de la embarcación, una potente Fjord 490 Sport equipada con tres motores de 600 caballos, navegaba completamente despistado. "El conductor estaba mirando hacia atrás y no fue hasta que grité que cambió el rumbo", relata el denunciante, quien asegura que el patrón se llevó las manos a la cabeza al darse cuenta del inminente choque. "Si no, me colisiona", sentencia el pescador.
Las imágenes y el relato del suceso ponen de manifiesto el enorme peligro que supone la falta de atención visual al frente, especialmente cuando se manejan embarcaciones que suman 1800 CV de potencia. La abismal diferencia de tamaño, peso y velocidad entre la lancha y el pequeño kayak de pesca convertía un posible impacto en un accidente de consecuencias fatales.
Este tipo de negligencias en le mar vuelve a abrir el debate sobre la seguridad náutica y el respeto de las distancias en la costa balear. La convivencia entre pequeñas embarcaciones sin motor y potentes yates de recreo requiere una atención extrema y el cumplimiento estricto de las normas de navegación para evitar situaciones límite como la vivida en la Serra de Tramuntana.