Detenido en Palma un conductor ebrio que casi quintuplicaba la tasa
La Policía Local de Palma interceptó en la calle Aragó a un conductor británico de 29 años que circulaba haciendo zigzags de forma temeraria. Tras realizarle la prueba de alcoholemia, arrojó una tasa de 1,15 mg/l, superando ampliamente el límite penal permitido.
La Policía Local de Palma ha instruido diligencias judiciales contra un hombre de 29 años y nacionalidad británica como presunto autor de un delito contra la seguridad vial. Los hechos ocurrieron el pasado 22 de octubre en torno a las 23:00 horas, cuando una patrulla del Grupo de Actuación Preventiva (GAP) que realizaba labores de vigilancia fue alertada por un ciudadano en plena vía pública.
El testigo advirtió a los agentes de que un turismo circulaba de manera altamente errática en dirección a la Playa de Palma desde las Avenidas. El vehículo realizaba constantes zigzags de un lado a otro de la calzada, acompañado de frenazos y acelerones bruscos que ponían en grave peligro al resto de usuarios de la vía. Tras recibir el aviso, los efectivos policiales se desplazaron hacia la zona indicada y lograron localizar el turismo justo cuando se desviaba hacia la Vía de Cintura.
Para evitar un accidente mayor, los agentes se colocaron a su altura a la altura del Estadi Balear e indicaron al conductor que les siguiera, escoltando el vehículo de forma segura hasta detenerlo definitivamente en la calle Aragó, a la altura del número 180. Al entrevistarse con el varón, los policías comprobaron de inmediato los claros síntomas de embriaguez que presentaba. El conductor, además de accionar de forma repetida y sin sentido los intermitentes del coche, reconoció de manera voluntaria que había consumido alcohol antes de ponerse al volante.
Sometido a las pruebas de etilometría preceptivas, el individuo arrojó un resultado positivo de 1,15 mg/l de aire espirado en la primera toma y de 1,25 mg/l en la segunda. Tomando como referencia la tasa más baja, los 1,15 mg/l casi quintuplican el límite administrativo permitido y superan con creces el umbral establecido por el Código Penal para considerar el hecho como delito. El infractor declinó su derecho a someterse a una prueba de contraste en un centro médico.
Ante la evidencia de los hechos, se le informó de su condición de investigado no detenido y la Sala de Atestados remitió todas las diligencias a la Sección de Instrucción de Guardia del Tribunal de Instancia. Por su parte, el turismo fue retirado de la vía pública por la grúa municipal y trasladado al depósito correspondiente.