Denuncian el nulo control en la distribución de pasajeros en los autobuses de la EMT
El colapso del transporte público en Mallorca durante el verano desata la indignación. Residentes denuncian que los autobuses van saturados de visitantes y no pueden volver a casa tras largas jornadas laborales, sufriendo falta de control y apatía.
El colapso del transporte público durante los meses de verano en Mallorca sigue llevando al límite la paciencia de los residentes. Una ciudadana que lleva toda su vida residiendo, estudiando y tributando en la isla ha querido denunciar públicamente su profunda frustración al verse imposibilitada para volver a su domicilio en autobús tras afrontar jornadas laborales de más de doce horas.
La trabajadora lamenta que los vehículos pasan completamente saturados de visitantes, lo que deja en tierra sistemáticamente a quienes utilizan este servicio por pura necesidad para ir o volver del trabajo. Según detalla, el problema se agrava por la falta de organización en el interior de los autobuses, donde muchos pasajeros se aglomeran en la parte delantera bloqueando el paso, mientras que la zona trasera queda a menudo prácticamente vacía.
Esta situación de impotencia alcanza su punto máximo cuando, ante la petición de que los viajeros avancen hacia el fondo, la única respuesta que ha obtenido por parte de algún conductor es un resignado "es lo que hay". Para los trabajadores locales, tener que enfrentarse a este escenario caótico de forma diaria y rutinaria resulta, en palabras de la propia afectada, indignante, triste y desolador.
La saturación de las líneas y la dificultad de comunicarse con las personas que taponan los pasillos impiden una movilidad fluida, castigando duramente a la población local que simplemente intenta regresar a su hogar para descansar tras una larga jornada de esfuerzo.